Como preparar correctamente el zumo de piñaE l zumo o jugo de piña es reconocido mundialmente por ser una bebida deliciosa y saludable. La piña es una fruta que contiene bromelina, la cual ayuda a nuestro organismo a hacer la digestión, por lo que se hace una excelente merienda al terminar una comida. Sin embargo, el zumo de piña también contiene Vitamina C, por lo que también es beneficioso para tu salud.

Para preparar un zumo de piña no hace falta tener un arsenal de cosas, ni tampoco hace falta utilizar demasiados ingredientes.

La preparación del zumo de piña es un proceso fácil de seguir, pero uno de tus puntos débiles al realizarlo podría ser pelar y picar la piña, lo cual puede ser un trabajo difícil. Sin embargo, al finalizar podrás tener tu propio zumo de piña fresco hecho en casa, libre de cualquier tipo de ingrediente artificial, conservantes, y sin azúcar agregados.

Estos son los pasos a seguir para la elaboración del zumo de piña hecho en casa:

Para empezar tendrás que elegir la piña correcta. Esto se debe a que si la piña está verde tendrá un sabor agrio, y si está demasiado madura su sabor será muy dulce. Cuando estamos eligiendo la piña tenemos que tomárnoslo en serio ya que es el paso más importante para hacer un grandioso vaso de zumo de piña.

Si puedes oler la piña, ¡Hazlo! Date cuenta del olor que tiene, y asegúrate de que tenga un aroma dulce, ya que este es considerado el aspecto más importante cuando elegimos una piña madura, de hecho, si no tiene olor, no está madura.

Evita a toda costa las piñas con olor a fermentación. Aunque deseamos que la piña huela dulce, no querrás que esté demasiado madura, tanto que tenga un olor alcohólico o a vinagre.

Otro aspecto importante de considerar es el color de la piña; casi siempre las piñas reflejan un color amarillo dorado, pero si vemos una piña verde no necesariamente quiere decir que está inmadura.

Muchas veces las piñas se consideran maduras cuando aún están verdes, así que lo más recomendable es que coloques más énfasis en la apariencia de la piña, sobre todo para asegurarnos de tener una piña saludable.

Intenta evitar las piñas con piel arrugada, con una piel de color marrón rojiza, o con grietas o fugas, evita que tenga moho u hojas marchitas de color marrón.

Igualmente queremos que la piña sea firme, sin embargo, debe ser lo suficientemente suave para que así ceda muy ligeramente al presionar sobre ella.

Aunque otra opción es elegir piña congelada o enlatada, pero las piñas frescas y recién compradas normalmente tienen un jugo con mejor sabor.

Cuando hayas terminado de elegir tu piña debes cortarle el tallo. Puedes hacerlo colocando la piña en tu tabla de cortar, sin embargo, necesitarás un cuchillo de chef sumamente afilado para así poder pelar bien la piña.

Debes colocar la piña de lado, coloca tu cuchillo a un cuarto de pulgada o a 0,6 centímetros por debajo de las hojas y corta hasta llegar a las hojas. Luego de ello voltea la piña y repite el proceso hasta que hayas podido cortar la parte superior de la piña y muchas de las hojas en círculo. Levanta todo esto a través de las hojas centrales y deshazte de ellas.

Si lo deseas puedes utilizar las hojas centrales que quedan de la piña para así mantenerla firme mientras cortas el resto.

Existen algunos cocineros que sugieren mejor cortar toda la parte superior de una vez. Si quieres puedes hacerlo pero tienes que tener cuidado de no dejar que tu mano termine resbalándose de la parte superior de la piña, y el corte de la piña termina liberando mucho jugo resbaladizo.

Ahora tienes que pelar la piña, para eso tienes que comenzar por la parte superior de la piña y luego cortas a través de la cáscara exterior hasta que llegues a la parte inferior.

Puedes cortar la piña en un arco ligeramente orientado hacia afuera para así ahorrar una mayor cantidad de fruta. Vas a ir girando la piña en el sentido de las agujas del reloj una dos a cuatro pulgadas (o de 5 cm a 10 cm) y repites el proceso.

Finalmente tendrás que desechar la piel de la piña en tu compost o en el bote de basura.

Ahora solo te queda quitar los “ojos” de la piña. Sostén la piña en una posición vertical y observa como los “ojos” están dispuestos por la piña en líneas diagonales. Cuando solo eliminas los “ojos” se puede reservar una mayor cantidad de fruta.

Tendrás que colocar tu cuchillo del lado izquierdo en una línea diagonal de los “ojos”, y tendrás que hacerlo en un ángulo de 45 grados justo por debajo de estos “ojos”.

Toma tu cuchillo y ponlo a la derecha de la misma línea diagonal. Tendrás que hacerlo en un ángulo de 45 grados en la dirección opuesta. Cuando se corta este surco por la piña la línea de “ojos” se libera, lo cual termina manteniendo la mayor parte de la pulpa dulce dentro de la corteza.

Después tendrás que trabajar hacia abajo y continúa cortando desde la línea diagonal superior hasta llegar a la línea diagonal inferior, por lo que tendrás que ir creando ranuras paralelas y largas en pulpa de la piña, por esta razón toda la fruta empezará a parecer una espiral.

Poco a poco gira la piña un cuarto de vuelta y repite esta operación. Cuando hayas terminado de realizar los cortes alrededor de la piña tendrás un hermoso patrón en espiral y mucha pulpa de color amarillo brillante.

Cuando hayamos terminado con el paso anterior procedemos a cortar la piña en cuartos verticales. Luego cortas el centro del núcleo de la piña en una rebanada vertical. El núcleo lo tendrás que descartar ya que es sumamente duro y fibroso, y además tampoco es muy dulce.

Ahora hay que cortar la piña en trozos, el cortar las rodajas de la piña en trozos te va a ayudar a mezclarlas con el jugo más tarde. No es muy importante el tamaño de los trozos cortados, pero trata de que sean de una pulgada o incluso más pequeños.

Tendrás que verter los trozos de piña en tu licuadora, y dependiendo del tamaño de esta podría ser posible que no puedas usar todos los trozos de piña a la vez. Sin embargo, tendrás que llenar la licuadora un poco menos de la mitad con piña.

Si quieres puedes hacer que tu jugo sea más dulce, pero esto es opcional. El jugo de piña en estado puro puede ser sumamente rico y agradable, pero casi siempre es algo ácido. De hecho, si alguna vez has probado jugo de piña y lo has disfrutado es probable que haya tenido algo de azúcar.

Puedes endulzar agregando dos o tres cucharadas de azúcar o de miel para así darle un poco de dulzura a este zumo.

Otro paso opcional es agregar un poco de hielo, ya que si estás buscando tener una bebida como granizada o bien fría podrás añadir de seis a ocho cubitos de hielo, y tienes que tener en cuenta que mientras más hielo le agregues más espesa será tu bebida.

Ahora, si quieres una bebida fría pero no granulada, simplemente tendrás que verter el jugo que has terminado sobre un vaso con hielo y disfrutarlo.

Puedes añadirle agua a tu jugo, más o menos como una taza de agua. Puedes hacerlo si no quieres que tu jugo esté espeso, y para eso solo tienes que añadir ¼ de taza, o ½ taza. Cuando añadas el agua se diluirá un poco el sabor del zumo, lo que lo hace más suave y menos ácido.

Sin embargo, no es necesario añadir agua, aunque un poco de agua en el fondo de la licuadora va a ayudarla a exprimir el jugo de los trozos de piña.

Finalmente tendrás que mezclar un poco el zumo de piña, ya que así tendrá una textura suave. El tiempo que se mezcla el jugo va a depender de la licuadora y de la cantidad de agua contenida. Pero por lo pronto lo mejor sería licuar durante al menos un minuto, y revolver poco a poco la mezcla con una cuchara.

Luego de remover tapa nuevamente la licuadora y mezcla en incrementos de un minutos hasta que quede totalmente suave.

Si quieres puedes colar el jugo, sin embargo, esto también es opcional ya que depende de si te gusta el jugo sin pulpa o simplemente puedes colar el jugo antes de beberlo. Pero si no lo haces igual estará perfectamente bien tal como está.

Finalmente sírvete un vaso de tu zumo o jugo de piña y adórnalo con trozos de piña, o a lo mejor te gustaría más verter el jugo sobre hielo y añadir una pajita o popote, todo se trata de tu gusto.

¿Cómo colar correctamente el zumo de piña?

A muchos de nosotros no nos gusta mucho un vaso de jugo que tenga algo de pulpa de piña en su concentración, ya que a veces se nos puede hacer difícil tragar todo esto, y si usamos un popote los trozos podrían quedarse atascados.

Para colar tu zumo exitosamente debes colocar el colador sobre un envase o bol lo suficientemente grande como para albergar el jugo de piña que has hecho.

Cuando esté en este punto vierte el zumo de piña sobre el colador poco a poco y muévelo con una cuchara para que vaya bajando el jugo de a poco.

Hazlo poco a poco para evitar llenar mucho el colador y que se desborde si es que tiene mucha pulpa y el jugo no puede bajar fácilmente.

¡Y listo! Tu zumo de piña está perfectamente colado y sin grumos.

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